Abadía del Cine 2020 -
Premios - Oscar 2001 (Ceremonia 2002)
Los Oscar hicieron historia en
su 74 edición al reconocer la labor de actores negros como Denzel Washington y Halle
Berry y, aunque se repartieron algunos galardones de forma inesperada, el premio a la mejor película se quedó en Hollywood con el triunfo de Una
mente maravillosa. La cinta se alzó como la ganadora de esta velada, al conseguir no
sólo el premio a mejor película, sino al mejor director para Ron Howard, la mejor actriz
secundaria para Jennifer Connelly y mejor guión para Avika Goldman. Dentro de la tradición de Hollywood, se ha premiado una historia
biográfica de superación personal y de corte clásico, en la que se narra la vida del
premio Nobel de matemáticas John Nash y su lucha contra la esquizofrenia. "Me siento
como si fuera a hacer gimnasia esta noche", afirmó un sonriente Howard con sus dos
estatuillas en la mano, una como director y otra como productor. "Se trata de un
sueño que siempre he tenido", añadió este "hijo de Hollywood", quien
nunca había ganado el reconocimiento de la Academia pese a comenzar de niño su carrera
como actor y realizar algunas de las cintas más taquilleras de esta industria. La ceremonia se impregnó de la emoción de Berry y la alegría
Washington al conseguir ella el premio a la mejor actriz, por Monster's Ball, y Denzel el
de mejor actor por Training Day. "Nunca creí posible algo así, que vean el mérito
de nuestro trabajo y no el color de nuestra piel", afirmó Berry detrás de las
bambalinas, toda sonrisas tras el ataque de llanto que puso a todo el teatro en pie en una
cerrada ovación al recibir la estatuilla como a la primera actriz negra que logra el
Oscar a la mejor intérprete. Si para Berry fue indescriptible el sentimiento de hacer historia,
Washington prefirió tomarse como algo más personal el primer Oscar en cerca de 30 años
a un intérprete negro en la categoría de mejor actor. "La vida me ha enseñado que
intente ser lo mejor que pueda. Y debo agradecer a la Academia por decirme esta noche que he sido lo mejor que he podido",
explicó el actor, que ya poseía una estatuilla como mejor actor secundario. Su emoción fue contagiosa y tanto Sidney Poitier como Robert Redford,
ganadores del Oscar de honor por toda su carrera, recibieron los premios de Berry y
Washington como si fueran propios. "La idea es aumentar la diversidad",
comentaba Redford a la prensa como una de las principales metas del festival de cine
independiente de Sundance justo en el momento en el que se anunció la victoria de
Washington. "Y Denzel es parte de la junta del festival", agregó inmediatamente
con una gran sonrisa, aplaudiendo el anuncio del premio. La ceremonia, que superó las cuatro horas de duración, también
estuvo cargada de sorpresas, y el primer asombrado fue el británico Jim Broadbent,
ganador del premio al mejor actor secundario por su trabajo en Iris. "Uno nunca sabe
lo que le va a sorprender al dar la vuelta a la esquina", declaró el intérprete a
la prensa, preparado para una celebración primero en el baile de los gobernadores, que
organiza la Academia para todos los candidatos. En el caso de Connelly su victoria parecía más segura y, luciendo un
vestido de tono beige de Balenciaga, se mostró más pausada que muchos de los ganadores.
"Me siento muy agasajada, pero ¿qué va a pasar?. Esa es mi duda en estos momentos,
esperando que pueda hacer igual de bien el próximo proyecto", dijo. El señor de los anillos, que tenía 13 candidaturas, vio mermadas sus
esperanzas a cuatro estatuillas en categorías técnicas, aunque ni siquiera en estos
campos consiguió el dominio esperado. Black Hawk Down y Moulin Rouge le arrebataron
algunos de esos honores, mientras que In the Bedroom salió con las manos vacías después
de haber aspirado a un total de cinco candidaturas. Tampoco Amelie se llevó el Oscar como mejor cinta extranjera, que fue
para la película bosnia No Man's Land, del director Danis Tanovic. Otra de las sorpresas fue la protagonizada por el compositor Randy
Newman quien, tras 16 candidaturas sin una sola victoria, logró el triunfo con la
canción de Monsters, S.A. "Y yo que pensaba que me tendría que morir para que me
dieran algo así", bromeó después de haber puesto a la sala en pie tras recoger su
premio.