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Fotogramas


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Con un planteamiento tan decididamente "destroyer" James Wan, debuta en el cine, tanto en labores de dirección como de guión. Aunque es evidente que estamos ante una producción americana, su dirección nos recuerda a otros grandes directores asiáticos, en especial Takashi Miike, aunque más por sus estupendas capacidades detrás de las cámaras que por sus idas de olla.
James Wan sabe como dosificar la acción, sabe como atrapar al espectador y no perder la atención de éste durante toda la duración de la acción, contando con que esta idea tal vez no diese para más de una hora y media. Wan nos sorprende y va soltando información sin dejar lagunas en blanco, hasta un desenlace que es de los mejores que el cine contemporáneo ha dado, superando a la mencionada
"Seven".
Al igual que ésta última, James Wan, se calza los zapatos de "David Fincher" y nos ofrece una dirección que se mueve por parajes de total oscuridad (impresionante la escena de los flashes de la cámara de fotos), una dirección artística estupenda con lugares llenos de vileza (la habitación donde se hallan los protagonistas está alejada de cualquier signo de tranquilidad y bondad), y un psicópata que pasará a la posteridad.
James Wan ha abierto así un camino abonado para nuevas ideas (ya es productor ejecutivo de la segunda parte de "Saw", que esperemos no destroce el buen recuerdo de su original), para películas rompedoras que se basan en el actual lenguaje cinematográfico, un lenguaje más visual e irreverente.
El soplo
Película ha costado 1,2 millones
de dólares, y de momento a recaudado 79 millones en todo el
mundo.
Calificaciones
(26/II/2005)
[Notas
de un Castor]
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