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Abadía del Cine 2020 - Varios - Notas de un Castor


Piratas del Caribe. El cofre del hombre muerto


Fotogramas

En el arte como en la vida, la historia tiene una extraña forma de cerrar totalmente el círculo. La primera imagen que apareció en un largometraje de acción real de Walt Disney Studio fue un primer plano de la calavera y de los huesos cruzados de la bandera Jolly Roger en la versión clásica de 1950 de "La isla del Tesoro" de Robert Louis Stevenson.

Unos 53 años después, el mismísimo estudio de "Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl" reinventó y rescató de las cenizas un género moribundo que había hecho las delicias de millones de espectadores. De los clásicos infantiles como La Isla del Tesoro y el Libro de los Piratas de Howard Pyle, hasta cintas clásicas como "The Black Pirate (El pirata negro)", "The Buccaneer (El bucanero)" y "The Crimson Pirate (El temible burlón)" las fanfarronas leyendas de los mares que narran aventuras de gallardía y de maldad parecían no tener fin.

De la misma forma, los realizadores fueron olvidando a los piratas como temas de la cinematografía contemporánea. Fueron Jerry Bruckheimer, Gore Verbinski y una brillante troupe de actores y de artistas los que dieron un nuevo impusto a las velas de Jolly Roger, inspirados en la atracción de los parques temáticos de Disney que ha hecho las delicias de generaciones desde su inauguración en 1967 en el Disneylandia de Anaheim. La atracción de los Piratas del Caribe, que utilizaba entonces la novísima tecnología "audio-animatronics" que Walt Disney y sus Magos desarrollaron espléndidamente, se convirtió rápidamente en una parte importante de la cultura popular, con sus alegres refranes "oh oh oh oh, me gusta ser un pirata" (y la menos alegre "Los hombres muertos no cuentan cuentos") que han cantado y citado millones de personas en todo el mundo.

La atracción sirvió de plataforma y de referencia a "Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl (Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra", que fue un enorme éxito en todos los lugares en los que se exhibió, amasando una recaudación bruta de 305.413.918 de dólares en Estados Unidos, y unos ingresos totales en el mundo entero de 653.913.918 de dólares. La cinta también fue nominada a cinco nominaciones a los Premios de la Academia, incluyendo el Oscar al Mejor Actor a Johnny Depp. Al igual que la atracción, "Piratas del Caribe" aviva en nosotros a ese pirata que todos llevamos dentro y que se traduce en nuestro deseo de libertad, aventura y de meternos en un montón de líos. No hay duda de que "Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra" rinde un cariñoso homenaje a las aventuras cinematográficas que le precedieron, pero también se adentra en un territorio totalmente nuevo, rompiendo con la tradición al combinar las leyendas en alta mar con latigazos de humor irreverente, gracias a la inspirada y originalísima interpretación que hace Johnny Depp del Capitán Sparrow, un pirata que no se puede comparar con ningún otro.
En palabras de Bruckheimer, "el éxito no estaba en absoluto asegurado". Y añade: "La primera película de 'Piratas' no despertó grandes expectativas. Mucha gente pensó que estábamos haciendo una película de Disney para niños pequeños. Además, el género de los piratas llevaba más de 40 años muerto y enterrado y que todos los intentos de revivirlo habían acabado en un estruendoso fracaso. Pero el estreno de la 'La maldición de la Perla Negra' cogió a todo el mundo por sorpresa, es decir, de la mejor forma posible. La plasticidad que Gore y los guionistas aportaron, y las interpretaciones de Johnny, Orlando, Keira y Geoffrey, conquistaron la imaginación de todos y la película se convirtió en un gigantesco éxito internacional.

Bruckheimer afirma: "Todo lo que inventamos para la primera película se ve superado en la segunda. Y por supuesto contamos con el mismo equipo creativo. Gore es un director brillantísimo, con un maravilloso sentido del humor y un fantástico sentido visual. Es bastante corriente que los directores visuales no sepan contar historias porque se fijan demasiado en el aspecto físico de la película. Pero Gore atesora ambas cosas: la sensibilidad visual y la inteligencia de contar historias, además de la caracterización.

"Johnny, Orlando y Keira se suben de nuevo a bordo", añade Bruckheimer, "sin olvidarnos de algunas caras nuevas, tan fantásticas como interesantes. También vuelve la Perla Negra, junto con un nuevo y misterioso barco, el Flying Dutchman, con una tripulación de lo más original a las órdenes de Davy Jones.

"Todo es fruto de la imaginación del director, de los guionistas y de los cientos de personas que trabajan en la película", afirma el productor. "Todo el mundo está entusiasmado con hacer una gran película que entretenga y divierta al público".

"Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl (Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra)" no sólo ha recuperado el género, sino que también ha despertado la fascinación por todo tipo de cosas que tienen que ver con los piratas, como nuevos libros sobre aventuras de bucaneros, fiestas cuyo tema son los piratas (tanto para para niños como para adultos), cenas con espectáculos de piratas, sin olvidar las pegatinas en forma de corazón de Jack Sparrow que llevan las colegialas de todo el mundo en sus carpetas.

Está claro que en el mundo existía una demanda de "Piratas", así que Jerry Bruckheimer y Gore Verbinski, junto con Walt Disney Pictures, decidieron que una secuela no sería suficiente. Por razones económicas, era más práctico rodar dos secuelas seguidas, ya que así se aprovechaba al máximo las localizaciones, los platós y la disponibilidad de unas estrellas extremadamente solicitadas. También tenía sentido en el ámbito creativo ya que los personajes estaban tan bien perfilados en la primera cinta que hacerles vivir nuevas aventuras despertaba una enorme expectación. "Esperábamos que 'La maldición de la Perla Negra' tuviera éxito para poder hacer más películas de 'Piratas'", afirma Bruckheimer, y añade: "y cuando ves la segunda y la tercera película, te das cuenta de que todo está relacionado con lo que desencadenó todo. Es una verdadera trilogía".

"Necesitas que tenga cierta sustancia", confirma el productor ejecutivo Mike Stenson. "No se trata sólo de presentar un producto de entretenimiento, con montañas rusas y muchas risas, porque vas a pedir a la gente que vaya a ver tres películas, así que tienes ofrecer un tema con suficiente calado".

Según afirma el guionista Terry Rossio: "Es cierto que en la primera entrega la atracción del parque temático fue una fuente de inspiración. Pero en la segunda y en la tercera retrocedimos a la primera cinta". Ted Elliott, el socio guionista de Rossio afirma: "Los personajes tenían una riqueza que valía la pena explorar. Pero no nos podíamos limitar a que los personajes hicieran las mismas cosas. Una de las cosas que más nos gustaba de los personajes en la primera cinta era que mostraban cierta ambigüedad moral, algo que queríamos explorar. Queríamos poner a Jack Sparrow en una situación en la que sus objetivos se oponían a los de Elizabeth y Will. Había que profundizar en los personajes y hacerles tomar otros caminos".
"De forma similar", continúa diciendo Rossio, "uno de los meollos de la primera película era el romance entre Will y Elizabeth. Y queríamos profundizar en esa relación. ¿Qué les ocurre a Will y a Elizabeth después de ese apasionado beso final con una fantástica puesta de sol al fina de 'La maldición de la Perla Negra'?"

"El Cofre del Hombre Muerto" también se sumerge en la tradición de los bucaneros y en su mitología, con personajes como Davy Jones, el pirata de las profundidades marinas, o el legendario Kraken, el monstruo marino de fábulas que se remontan al siglo XII. Elliott comenta: "Cuando piensas en el mar, te das cuenta de enorme caudal de historias sobrenaturales que has oído sobre él. Pero nadie había utilizado esas historias como parte de una película de piratas o de granujas, así que había un montón de leyendas en las que basarse. Abordamos algunas en la primera película ya que hay un momento en el que Will habla de viajar a las profundidades del mar, cuya expresión idiomática en inglés es 'Davy Jones' Locker'. Así que en el 'El Cofre del Hombre Muerto' decidimos averiguar quién era Davy Jones y retomar otra conocida leyenda de los mares, el Flying Dutchman, que según la fábula es un barco fantasma que no puede nunca volver a puerto, y combinarlos juntos".

Elliott y Rossio también utilizaron una de las potencias políticas y económicas más grandes de la historia: la -East India Trading Company-dándole un gran protagonismo en la trama de "El Cofre del Hombre Muerto" Como ocurre en todas las cintas de 'Piratas', la realidad histórica sirve para dar rienda suelta a la diversión y a la fantasía. La verdadera East India Company fue una herramienta al servicio del Imperio británico tanto en el plano económico como político, desde 1600 hasta su disolución en 1858. Sus intereses estaban sobre todo en la India pero sus tentáculos también llegaban a lugares tan remotos como el Golfo Pérsico, el Sureste de Asia y el Lejano Oriente. Muchos libros de historia han tachado las actividades de la East India Company como extraordinariamente avariciosas e inhumanas. "Lo que nos gusta de los piratas", afirma Elliott, "es que representan la libertad. Y la East India Company, una gigantesca multinacional, representa el fin de la libertad individual. Ellos definían al mundo tal y como querían que fuera, y por lo tanto excluían del mismo a muchísima gente. Cuánto más poder tenían, menos sitio había para gente como el Capitán Jack Sparrow".

Y se puede decir con cierta fiabilidad, que el Capitán Jack Sparrow es el único personaje cinematográfico que se ha convertido en un icono en lo que llevamos de siglo. Un personaje que desborda excentricidad y originalidad moldeado a la perfección por Johnny Depp, que da vida a un capitán pirata extremadamente supersticioso y embaucador, con una moralidad tan dudosa como su higiene, y que se ha convertido en el anti-héroe cinematográfico del nuevo siglo. Con sus largas rastas, su barba poblada de abalorios y todo tipo de amuletos colgando de su ropa, sin olvidar las incrustaciones de oro y plata de sus dientes, el Capitán Jack Sparrow, al igual que la película, ejerce un asombroso poder de atracción sobre el público de de las edades, géneros y nacionalidades. La interpretación de Depp de Jack Sparrow ha sido elegida recientemente como una de las 100 interpretaciones más grandes de todos los tiempos. Así lo proclamó la edición de mayo de 2006 de Premiere Magazine, que mostró en su portada la cara del Capitán (La primera vez que Depp entró en esta lista fue por su papel protagonista en "Edward Scissorhands (Eduardo Manostijeras)").

"Si le preguntan a la gente lo que más le gustó de la primera película", dice Mike Stenson, "suelen contestar que el personaje totalmente iconoclasta de Jack Sparrow. En un mundo con 500 canales de televisión, hay un tantas posibilidades de ocio de tantísmos tipos, que hay que ofrecer a la gente algo que sea único y diferente. Y eso es exactamente lo que Johnny hizo con el Capitán Sparrow en 'La maldición de la Perla Negra.' Creó este personaje y se comprometió totalmente con él y tanto Jerry como Gore confiaron ciegamente en él después de ver las primeras dailies. Finalmente, Johnny se arriesgó y Jerry y Gore lo apoyaron al 100%".

"Johnny es uno de nuestros actores más grandes", afirma Bruckheimer. "Inventó a Jack Sparrow en la primera película, y no es alguien al que le guste dormirse en los laureles en la segunda y en la tercera entregas. Se apodera de un personaje y lo eleva a alturas jamás soñadas. Ninguno de nosotros había continuado en este proyecto si Johnny no hubiera interpretado este personaje de nuevo. Le encantó hacer la primera película, y el público estaba deseando que retomase el papel".


[Notas de un Castor]

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