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Abadía del Cine 2020 - Varios - Notas de un Castor


Brokeback Mountain. En Terreno Vedado


Fotogramas

Diálogo entre Ang Lee (director), Diana Ossana (guionista), Larry McMurtry (guionista), Tim Cyr (especialista de rodeo), Judy Becker (diseñadora de producción), Randy Quaid (actor), James Schamus (productor) y Jake Gyllenhaal (actor)

El cuento "Brokeback Mountain" de Annie Proulx, ganadora del Premio Pulitzer, fue publicado por primera vez en 1997 en "The New Yorker". Ganó el Premio National Magazine, entre otros. Posteriormente, volvió a publicarse en la colección de relatos de la autora, "En terreno vedado: historias de Wyoming". La adaptación para la gran pantalla ha corrido a cargo de dos autores premiados con el Pulitzer, Larry McMurtry y Diana Ossana.

Ang Lee: Para mí, "En terreno vedado" es única, es una gran historia de amor americana y universal.

Diana Ossana: En octubre de 1997 estaba en Tejas con Larry McMurtry y otros amigos. Uno de ellos me dio el número de "The New Yorker" en el que se había publicado el relato de Annie Proulx. A partir de las dos terceras partes de la historia, empecé a llorar y no paré hasta el final. Me quedé asombrada. Agotada emocionalmente, me quedé dormida. Al día siguiente, volví a leerlo para saber si me afectaba tanto a la luz del día. El efecto fue aún más profundo. Le di la revista a Larry y le pedí que lo leyera.

arry McMurtry: En 1997, Diana bajó con "The New Yorker" y me preguntó si había leído el relato de Annie. Ya no leía muchas novelas ni relatos y no me apetecía demasiado, pero Diana es testaruda y se empeñó. Recuerdo que después de leerlo, deseé haberlo escrito. Era una historia que llevaba años esperando y Annie por fin la había escrito. Es uno de los mejores relatos que he leído nunca. El lugar, el paisaje, los hombres, su forma de hablar, todo está descrito de forma precisa y convincente.

Diana Ossana: La leyó y dijo que era el mejor relato que había publicado "The New Yorker". "Bueno, ¿y qué te parece para un guión?", le pregunté. Y él contestó: "Es una posibilidad". Insistí: "¿Por qué no escribimos a Annie?" Y dijo: "de acuerdo".

Larry McMurtry: Escribimos una carta a Annie en la que le pedíamos que nos diera la primera opción de compra para adaptar el relato para un guión. Contestó afirmativamente a la semana y empezamos a escribir. A finales de 1997 ya teníamos el guión.

Diana Ossana: Compramos la opción con dinero de nuestro bolsillo. Es la única vez que Larry y yo hemos gastado dinero en una opción. Tardamos menos de tres meses en escribir el guión y, desde entonces, siempre he sentido mucho afecto por este proyecto. Así fue como empezó. Durante siete años, intentamos conseguir que lo produjeran. Se apuntaron varios directores; muchos actores querían trabajar en la película, pero nadie estaba dispuesto a comprometerse. Por fin, a finales de 2003, Focus, Ang y James se involucraron de lleno en el proyecto y aquí estamos.

Tim Cyr: Cuando leí el relato, no me fue difícil identificarme con los rasgos y los sentimientos de los personajes, especialmente porque procedo de un ambiente ranchero donde todo lo que no es tradicional se mira con recelo.

Shane Madden: Desde luego, si crecías en una granja, más te valía ocultarlo. Dolía mucho tener que esconderlo. Recuerdo que me daba cabezazos contra la pared. Cuando leí el relato, al cabo de seis páginas estaba como loco. Me dio de lleno.

Judy Becker: El relato me hizo llorar, el guión también. "En terreno vedado" es una historia de amor y también acerca de si se tiene o no la fuerza necesaria para vivir como uno anhela.

Randy Quaid: En 1997, estaba en un gimnasio en la cinta y quería algo para leer. Vi "The New Yorker", la abrí y empecé a leer el relato. Me afectó tanto que robé la revista y me la llevé a casa para poder acabar de leerlo. Lo que más me impactó fue el hecho de que estamos solos en el mundo y que todos necesitamos ser amados.
Annie Proulx es una fantástica escritora y nunca pude olvidar su clásico relato de amor. Al leerlo, pensé que era ideal para que lo adaptaran Larry McMurtry y Diana Ossana. Me hizo gracia cuando me enteré más tarde de que lo habían hecho.

Diana Ossana: Lo que más me sorprendió fue la emoción que me produjo el relato. Como mujer, me afectó muchísimo, y estaba convencida de que afectaría a cualquiera. Son sentimientos universales, amor, pérdida, dolor, pesar. A través de los siglos, los deseos, las necesidades y los anhelos de las personas no han cambiado.
Annie confiaba plenamente en Larry y en mí. Juntos hemos escrito dos novelas y numerosos guiones para cine y televisión. El gran Oeste está lleno de personajes, experiencia e historia, algo que nos gustaba. Hablamos mucho de lo que vamos a escribir antes de empezar. Es un proceso bastante simple. Hablamos mucho, discutimos, pero las discusiones suelen tener un resultado positivo.
Somos muy diferentes. Basta saber con qué escribimos para darse cuenta: él sigue usando una máquina de escribir manual, y yo tengo un ordenador. Él parece estar más interesado por los personajes femeninos y cree que tengo más intuición para describir a los hombres. Es un experto en diálogos (se nota en sus novelas) y en la descripción de los personajes. Creo que mis puntos fuertes son más bien la fuerza interna de los personajes y cómo comunicar esta fuerza a través del diálogo. Siempre sé lo que les pasa por dentro.

James Schamus: Larry y Diana han sabido convertir un relato conciso, breve e intenso en un guión mucho más amplio sin perder su pureza. Una tarea nada fácil.

Diana Ossana: A pesar de tener una historia y un guión muy fuertes, con buenos papeles, sabía que harían falta actores lo bastante inteligentes y valientes para arriesgarse a llegar emocionalmente a lugares desconocidos, y un director que lo entendiera, que estuviera dispuesto a hacerlo con un presupuesto modesto.
Nunca me rendí, pero tampoco pensé que tardaríamos siete años. Creo que lo más frustrante era el hecho de que nadie quisiera comprometerse. Lo leían, les encantaba, se preocupaban, surgía algo mejor pagado y lo olvidaban. Recorrimos un largo camino hasta llegar hasta aquí. James Schamus leyó el guión y dijo estar interesado. Aún estaba con Good Machine e intentó conseguir el visto bueno de algún estudio, pero ninguno se decidía.

Ang Lee: Si un proyecto no es arriesgado y sensible seguramente me interese poco. Después de Tigre y dragón, estábamos buscando un proyecto. James Schamus me dijo que tenía algo interesante. Leí el relato, no sabía que existía, y estuve a punto de llorar al final. Más tarde leí el guión de Larry y Diana y me pareció una adaptación muy buena y muy fiel.

James Schamus: En muchos aspectos, es una película como las de antes acerca de dos héroes que luchan por conservar su amor. Siempre enfocamos "En terreno vedado" como una épica historia de amor americana.

Ang Lee: Dos años después, le pregunté a James qué había pasado con "En terreno vedado" y si ya la habían rodado. Me contestó que no habían conseguido nada, por suerte para mí. Le dije que no podía sacármela de la cabeza.

James Schamus: Como productor independiente, intenté durante años levantar la película, pero ningún estudio me daba luz verde. Un buen día, me desperté pensando: “Pero si el trabajo de David Linde y el mío es conseguir proyectos para Focus”. Entonces supe que me había metido en un lío.

Ang Lee: James se hizo con los derechos e inmediatamente empecé a pensar en hacer la película, incluso antes de saber que era materialmente posible. Sabía que si dejaba pasar la ocasión, me arrepentiría el resto de mi vida.
Pero dirigir un guión adaptado por escritores de renombre significa mucha presión. Siempre acababa pensando: "¿Les gustará esto? ¿Y aquello?" Desde el punto de vista estructural, era todo un reto. Se trataba de un cuento épico. Pero, como realizador, uno crea un espacio y un tiempo, un mundo.

James Schamus: Una de las cualidades que Ang aporta a la historia es la entrega a cada uno de los personajes. La historia no se limita a los dos protagonistas, también habla de sus esposas, de sus hijos, de las comunidades en las que viven.

Ang Lee: Decidí arriesgarme y escoger a un reparto bastante joven. Los protagonistas tienen 20 años y siempre es difícil rejuvenecer. Por eso decidí escoger actores de veinte y pico años. Los jóvenes están llenos de inocencia y frescura, creen en lo que hacen. Están dispuestos a esforzarse. No hay mayor recompensa para un director que un joven actor que escucha y consigue grandes resultados.

Jake Gyllenhaal: Hacía unos años que había hablado con otro director de esta película. En la época era un adolescente y no podía optar al papel. "En terreno vedado" me atrajo inmediatamente porque hace mucho que no se cuentan historias de amor de este modo. Las películas actuales evitan entrar en la lucha necesaria para mantener vivo el amor. Cuando me enteré de que iba a dirigirla Ang Lee, pensé: "tengo que estar en esa película".

Diana Ossana: La versatilidad e intuición de Jake en "The Good Girl" y "Donnie Darko" nos impresionó a Larry y a mí.

Ang Lee: Sabía que era un gran actor. Nos conocimos en Nueva York y me dijo: "tengo tantas ganas de trabajar en esta película". Estaba realmente motivado.

El soplo

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Calificaciones (31/12/2005)

Imdb.- 7.8
RottenTomatoes.- 88 %

[Notas de un Castor]

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